jueves, 5 de marzo de 2026

"LAS 11 DE BASAURI" (Alfredo Aranda, Vicepresidente Sindicato PIDE)

 

Sufrieron una ardua travesía hacia la luz, pero vencieron

 

 Las 11 de Basauri fueron mujeres que se enfrentaron a un proceso penal entre 1976 y 1985 por haber abortado. Fueron un ejemplo de lucha y resistencia, como tantos otros que, a lo largo del tiempo, se suman para crear un cronograma que, visto en perspectiva, demuestra quién estuvo del lado correcto de la historia y quién del lado equivocado.

En primera instancia fueron absueltas por la Audiencia Provincial de Bilbao, que consideró su difícil situación económica y la negación de anticonceptivos por parte de los médicos de la Seguridad Social. Sin embargo, el recurso del fiscal llevó la causa al Tribunal Supremo, donde se enfrentaron a la posibilidad de penas de prisión.

 Toda la maquinaria estaba preparada para aplastar a unas mujeres que, dueñas de su cuerpo, ejercieron la libertad de decidir sobre el mismo; sin embargo, un tsunami de solidaridad irrumpió en el escenario: organizaciones de todo el Estado y cientos de personalidades se posicionaron a favor de las mujeres bilbaínas.

 

El juicio, mediático y a puerta abierta, se erigió en un clamor popular a favor de las mujeres enjuiciadas, convirtiendo el luctuoso evento judicial en un proceso que trascendía a las acusadas y se transformaba, en la práctica, en un juicio contra todas las mujeres.

Finalmente, fueron absueltas; pero la Fiscalía recurrió ante el Tribunal Supremo, que absolvió a cuatro y condenó al resto a penas de cárcel y multas, aunque posteriormente fueron indultadas. En 1985 el Tribunal Constitucional ratificó el fallo del Supremo. Un calvario de nueve años al que fueron sometidas estas mujeres inocentes y libres, y que impulsó la Ley del aborto, aprobada unos meses después.

Siempre es la misma historia: cuesta que la racionalidad eche raíces y triunfe sobre la ignorancia. Lo mismo ocurrió con el divorcio o, más recientemente, con la ley de igualdad y con tantas otras conquistas sociales, siempre torpedeadas por una mentalidad medieval que parasita los poderes del Estado y por grupos de presión que nacen esclavos de sus propios intereses, condicionando el debate público y la acción política.

 

Las conquistas sociales que tanto esfuerzo han costado pueden perderse en poco tiempo si los demócratas no las blindan ante los ataques furibundos de la horda de zombis que pretenden retrotraernos a tiempos oscuros.

Las 11 de Basauri sufrieron una ardua travesía hacia la luz, pero vencieron. Y con ellas, todas las mujeres y, por ende, todo un país. Mantengamos la alerta, porque la oscuridad sigue al acecho.

 

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